Gentes de Monasterio de la Sierra

 

Aquí, entre los rincones de los robledales, picos y nacimiento de ríos y arroyos, hay gentes que han pasado la historia y lo siguen haciendo como buenos vecinos y familias bien unidas, como un ejemplo para las generaciones venideras. Por ello, disponemos más abajo ejemplos de cómo lo hacían nuestros antepasados para así tomar ejemplo o seguir sus pasos en sus costumbres y tradiciones que nos han llevado hasta donde estamos. No por las guerras o por conflictos se ha amedrentado a estos vecinos a seguir con su política de vida, de seguir adelante, de luchar por lo que verdaderamente importa, vivir y dejar vivir.

 

No me cansaré de repetir lo que decía nuestro difunto hermano D. Emiliano María Esteban de éste nuestro pueblo:

“Es uno de los pueblos menos conocidos y más olvidados de Burgos, marginado, durante años; escaso de medios y pobre en recursos; falto de comunicaciones, muchas veces esquilmado en la venta de sus productos e insuficientemente orientado en cuanto a sus posibilidades de futuro; reducido al mínimo por la emigración... Y, sin embargo, uno de los rincones naturales más bellos de la provincia: paraíso del roble negral y el albar, pulmón incontaminado de la serranía, remanso de paz y sosiego; atalaya incomparable para el éxtasis contemplativo de una tierra casi virgen y de un cielo inmenso; fragua que forjó gentes recias, religiosas y nobles como pocas.” Fr. Emiliano María Esteban